Pedro I Fernández de Velasco y Castañeda [1384] María de Solier y Montamanta [1.435]
   
HISTORIA DE MEDINA

Medina de Pomar está situada en el centro de la Comarca de las Merindades, en territorio donde contrastan los paisajes ribereños de los ríos Nela, Trueba o Salón, con las escarpadas laderas de la Tesla, los pinares de Losa y las superficies más llanas, destinadas hoy al cultivo de cereal, patatas y excelentes lechugas.

Su fundación se atribuye a grupos mozárabes en los tiempos de la Repoblación y tal como señala el Libro Becerro de las Behetrías “este lugar es del Rey y fue siempre de los reyes”, situación que se mantuvo hasta que en 1369 Enrique II de Trastamara recompensó a su camarero Mayor D. Pedro Fernández de Velasco, dándosela en señorío, documento depositado en el Museo Histórico de las Merindades ubicado en El Alcázar desde donde la familia Fernández de Velasco extendió su poderío por las tierras del Norte de Burgos. Durante años, la ciudad ostentó el titulo de Capital de las Merindades.

   

Medina de Pomar fue realenga, señorío, villa y ahora ciudad; título otorgado el 27 de octubre de 1894 por la Reina Regente María Cristina de Habsburgo.

De este glorioso pasado histórico, aún queda en pie un gran legado. El visitante puede perderse por las calles del caso viejo, que fue declarado en 1.973 conjunto histórico artístico y en 1998 se vio recompensada con el otorgamiento del PREMIO “C” DE TURISMO.

Las centenarias puertas de su muralla dan acceso a calles de organización y trazado medieval, donde encontramos unas sólidas edificaciones, murallas, arcos, puertas, blasones, casas armeras y magníficas iglesias de gran interés artístico y religioso: El Monasterio de Santa Clara, la Iglesia Juradera de Nª Señora del Rosario, el Convento de San Pedro de la Misericordia y la Parroquia de Santa Cruz.

Los pueblos del municipio, tanto barrios como pedanías mantienen su rico patrimonio, que mezcla casas populares, torres defensivas, casonas solariegas, iglesias románicas e incluso antiguos yacimientos como el conjunto romano de Salinas de Rosío. Otros destacan por la belleza de sus paisajes naturales o por la riqueza de sus tierras que nos ofrecen las excelentes patatas de Losa o las famosas lechugas de Medina de las que se está tramitando su marca de calidad.

Ha sido lugar de paso y de descanso para reyes:

 

Alfonso VIII que en el siglo XII concedía a Medina de Pomar el fuero por el que se le atribuyen varias funciones de importancia, pasando con el tiempo a ser capital de Las Merindades hasta el año 1560.

Isabel la Católica y su hija Dña. Juana se detuvieron en esta ciudad en su viaje hacia Laredo desde donde la infanta embarcaría para casar con Felipe El Hermoso.

Carlos I de España en su último viaje desde Laredo al Monasterio de Yuste donde se recluyó hasta su muerte; permaneció en este lugar varios días. No se sabe con precisión el lugar donde se hospedó; se piensa que en el Hospital de la Vera Cruz, o en la Casa de la Cadena, aunque lo más probable es que se alojará en el Alcázar, ya que los cronistas nos hablan de ”palacio”.

María Cristina, Reina Regente a propuesta del entonces ministro de la gobernación, Alberto Aguilera y Velasco, otorgó a Medina de Pomar en el año 1894 el título de Ciudad.

Y también ha sido cuna y estancia de personajes ilustres

  --Juan de Medina de Pomar : Obispo de Burgo de Osma y Arzobispo de Toledo
--Don Mauricio Obispo de Burgos
--Sancho García de Medina: Tesorero Mayor del Rey Juan I
--Pedro Fernández de Velasco: Sexto Condestable de Castilla y Primero de la Casa de Velasco.
Sus sucesores mantuvieron el cargo.
--Juan de Medina: Doctor en Teología y catedrático de la Universidad de Alcalá
--Hernando de Medina: Mayordomo y Copero del Carlos I
--Juan de Salazar y Espinosa: fundador de la Ciudad de la Asunción, capital de Paraguay
--Juan Francisco Bustamante y Martínez Presidente del Tribunal supremo de Justicia. Nombrado en 1894.
--Julián García Sainz de Baranda [1888-1970] miembro de la Real Academia de la Historia

El poeta Rafael Alberti escribió estos bellos versos:

¡ A las altas torres de Medina de Pomar!
¡ Al aire azul de la almena,
a ver si ya se ve el mar!
¡ A las altas torres mi morena!
[R. Alberti]